Se ha cumplido un año de un ciclo en mi vida.
Momento para pararse a mirar, mirarse, evaluar, evaluarse.
Conocerse y reconocerse.
Han pasado muchas cosas, muchas personas, muchas experiencias.
He tenido que mirarme en el espejo de quien soy y quien quiero ser.
He reido, llorado, amado, odiado; me he frustrado, me he llenado de júbilo.
He perdido a una persona muy querida, se han ido amistades, se han roto amores,
he conocido personas maravillosas y varios libros que me han cambiado la vida.
He encontrado el centro y luego lo perdí... ahora lo encuentro de nuevo.
Cerré un ciclo de búsqueda. Ahora inicio otro.
Cada vez màs conectada con lo profundo y sacandolo al exterior.
Preparada para la vida. Confiando en el proceso. Madurando.
Enfrentando miedos. Enamorandome de la magia de cada dia.
A ver que va trayendo.¡Que traiga mucha vida para ser bailada, explorada... vivida!
Escribo cuando me echo de menos... Escribo para recordar quién soy, dónde estoy y adónde voy. Escribo porque aunque está oscuro, siento la luz. Escribo para recordarme que tengo alas... y que son para volar.
domingo, 17 de octubre de 2010
lunes, 11 de octubre de 2010
De la pérdida y del duelo...
Mi querida amiga que ya no está que me enseñó tantas cosas en tan poco tiempo. Siquiera puedo hacerme a la idea de que no estés. Fuiste capaz de hacerme sentir especial cada momento que pasamos juntas, de siempre tener una palabra adecuada y de estar ahi cuando te necesitaba. Apareciste como un ángel, y como un ángel te has ido. Me llevaste y te llevé a lugares diferentes de la ciudad, y también nos escuchamos las historias de vida y nos dimos diferentes perspectivas y consejos... Me ayudaste con consejos para mi carrera profesional y me contaste de tus demonios y alegrías. Hablamos de Clarissa, de Siddharta... del poder de las piedras (como nos gustan!), del calendario maya y de mil y una cosas que se iban tejiendo y tambièn quedando en el tintero para volver a hablarlas y retomarlas en otro momento y lugar... Recuerdo que nos quedamos sin ver el final de "El abogado del diablo", y que te hacia mucha gracia la palabra "bol", que yo utilizaba en la cocina y nunca conseguì averiguar su origen. Y ahora simplemente no puedo llamarte, ni buscarte en el skype o esperar que nos veamos esta noche. Te encargaste de darme mucho amor, y ahora sigues ahi, enseñándome cosas y dándonos mucha fuerza. Ahora te conozco a otro nivel, se de tus amistades por todo el mundo y de como llenabas sus vidas de alegría. Ahora llevo tu pulsera y me acompaña y estás conmigo. Todos los dìas me acuerdo de ti. Te quiero y siento que nos estás cuidando desde donde estás.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)