Gente, estos días vengo a compartir las lecciones que me está dando el tango. Resulta que este baile ha llegado a mi vida de la mano de mi amiga Bea, y parece que está aqui para enseñarme unas cuantas cosas. ¡Entre otras, que quizá mis alas estén en los pies! ;-)
Os resumo una serie de frases que han llegado a mi en forma de revelaciones/lecciones, para el aprendizaje del tango y de mucho más!!!!!
Revelación número 1: “Para bailar bien el tango, hay que aprender los dos papeles”
Revelación número 2:
“ Nooooooo, tienes que estar relajada, no anticiparte ..." (!!!!)
Revelación número 3: "La negación del baile es baile”
“Se improvisa”
“Un abrazo de 3 minutos”
“En el tango no se habla”
“Es un baile para que la mujer se luzca, el hombre tiene que sacar lo bueno de la mujer”
“¡Qué difícil es hacer de hombre!!"
Al aprender a bailar, me doy cuenta de la DIFERENCIA que hay cuando de verdad te dejas llevar, es como si flotaras. Te olvidas de que estás bailando, de que estás respirando y simplemente ocurre a través de tí. En sintonía con el otro. Cuando estás pendiente de los pasos, de hacerlo bien, o te anticipas, o estás demasiado en la música o en no darte con la pared, entonces bailas más o menos bien, disfrutas más o menos... pero no es tango. Y esto se ve desde fuera también. Cuando una pareja se abraza y se desliza por la pista de baile parece que la naturaleza esté haciendo una declaración de amor a la vida. O la vida a la naturaleza...
Me acuerdo de mi abuelo, que le cantaba tangos a la abuela. Y luego a nosotro@s. Sobre todo "La cumparsita" y "Adiós muchachos". Los tangos llegaban a Canarias de la mano de los marineros que paraban en las Islas. Me acuerdo de la amiga Fabiola, que escucha tangos y le encantan sus letras. Nunca le he preguntado si también los baila. En cuanto a las letras, estoy todavía en un primer momento, no me he parado a escucharlas, claro que se que muchas son machistas. Como la vida, ¿no?
Entonces vengo a compartir una de mis nuevas aventuras: conocer el tango, hacerme parte de él, vivirlo, aprender lo que tenga que enseñarme. Admito que estoy preparada para reconciliarme con ese lado femenino, del dejarse llevar, del ser suave, del no precipitarse, incluso, del no bailar. Quiero hacerlo y bailar con mi ying y mi yang, y también con los ying y con los yang de la gente que me rodea... esto tiene muy buena pinta, os mantendré informad@s.
1 comentario:
Me gustó mucho esta entrada y el análisis de la dinámica del baile... y es que al final una de las cosas más difíciles en la vida es precisamente dejarse llevar: tienes que verdaderamente confiar en los que te llevan, y no sobra lugar para retener ni si quiera una brizna de control o duda.
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