lunes, 21 de julio de 2008

Primeras sensaciones...



Escribo en color diferente, siento en colores diferentes... estoy en lugar diferente, transportada a otro tiempo y otra dimensión. Aquí los ritmos de la ciudad se chocan con Krishna, Shiva, Hanuman... El sistema de castas ahoga un movimiento de independencia y liberación nacional único en el mundo. La pobreza de l@s niñ@s de las calles nos grita que no podemos quedarnos así, que hay que hacer algo.


Llegué y el calor me envolvió húmedo, hidratando mi piel con contaminación desconocida. Luego pasé a ser la blanquita exótica, por la forma de vestir y mi piel pálida, andares y movimientos europeos. También por asociación significa que tengo dinero, y depende de quien y como me mire, debo ser rica, las rupias se me salen por los bolsillos. Es cierto que el euro anda poderoso y lo que haces con unas rupias en India no lo haces con euro en España. No es sólo el dinero, son otras cosas... La sensación de ser "la otra" no se apaga nunca del todo, pero si se acaba por difuminar con las sonrisas, los intentos de comunicación y de entender los esquemas de l@s un@s. Ellas son guapas, de tez oscura y algunas sorprendentemente clara, se adornan y visten con colores y telas maravillosas. Se colocan el sari de forma que parece cómodo, sencillo, práctico. Miran con curiosidad. Ellos resultan entre amables, curiosos y algo intensos con la mirada. Visten más occidental que muchos turistas que queremos indianizarnos, si existe esa palabra. En cuanto a vestimenta la división que percibo es la siguiente las mujeres: gran mayoría que visten de forma tradicional, con telas y colores como los de las fotos de la India que casi tod@s conocéis; mujeres que mezclan en plan moderno lo más indio con lo más "europeo"; los hombres, que van a la occidental casi todos, menos los sadhus; y luego nosotr@s turistas y expatriad@s, entre el occidentalismo rampante y el intento de resultar étnic@s sin conseguirlo demasiado. Tod@s con nuestro particular encanto. Según he escuchado, la vestimenta, en especial de las mujeres, es diferente en función de la casta.


Las castas existen a pesar de estar abolidas por la Constitución. Los apellidos, tu forma de vestir, tu trabajo, tu acceso a la educación, con quien puedes y no puedes relacionarte, y cómo...


La comida está bien, he comido mucho y variado, solo recuerdo que las patatas al estilo kashmir no son lo mío.

Old Delhi: caos, mogollón, Templo Sikh. Quitarse los zapatos, bañarse los pies con agua para purificarse, hombres y mujeres han de taparse la cabeza antes de entrar. Me pregunto de dónde viene lo de taparse la cabeza, la importancia de los velos, los pelos, las pelucas, los peinados... en tantas y tantas culturas simboliza siempre algo muy importante. Los hombres sikhs llevan turbante siempre, y si van en moto, no tienen que ponerse casco, por llevar turbante. He leído que todos los sikhs se apellidan Singh. El Punjab es de dónde son los sikhs. He probado el yogur lassi dulce, típico del punjab, riquísimo.


Hubo un intento frustrado de comprar un billete de tren, con soborno incluído. El camino hacia el señor embadurnado en aire acondicionado nos lo iban señalando varios personajillos distribuidos estratégicamente en el párking, la estación de tren y la calle. Ya nos extrañaba que resultara gratis.

Salir por la noche de marcha es una aventura, especialmente si eres chico. Resulta que en las discotecas de Delhi hay que entrar en "pareja", y con el déficit femenino esto se traduce en que a las puertas de las discotecas los grupos con mujeres "de sobra" se cotizan. De repente se te acercan nuevos amigos para que pases con ellos el umbral. No puedo evitar sonreírme ante lo macabro de la paradoja: la violación del derecho a la vida de las mujeres a través del feticidio y el infanticidio de niñas, ha resultado en la discriminación de los hombres para acceder a una vida social más plena... De las pocas discriminaciones que sufren los hombres por el hecho de serlo, tiene su raíz en la desconsideración total a la vida de las mujeres por parte de toda una sociedad. Y diréis, ahora que. Me gusta la música y el baile, especialmente el del punjab, banghra y bollywood claro.

He ido a la Universidad Jawaharlal Nehru, al Sur de Delhi. Son edificios pequeños, marrones y rojos, desperdigados en un bosque, unidos por caminitos calurosos. Había muchisimas mariposas grandes, de color amarillo clarito. Mariposa en hindi: tiri tiri???

Y os tengo que hablar de Jagori, donde tienen un Centro de Documentación Feminista bastante interesante. No está informatizado, pero los libros que tienen si que están a la última.

Glipmses of World History es el libro de Nehru que me compré en el Khan Market, son las cartas que le escribió a su hija Indira Gandhi desde la cárcel, en las que hace un recorrido por la historia de la humanidad a la vez que deja caer perlitas de su concepción de lo que es/debe ser el ser humano.
Por problemas informáticos no he podido publicar esto antes... lo escribí durante mi primera semana y no he querido cambiarlo... disculpad el caos en la redacción y la falta de hilo conductor... refleja las sensaciones caóticas de los primeros días...
¡Os sigo contando pronto!

1 comentario:

JMM dijo...

Me encanta saber de ti. NO dejes de escribir. Me he emocionado. Cuídate. Te quiero
JMM