lunes, 14 de abril de 2008

identidad, sentimiento, crecer

El patito feo no era un patito. Era una patita. Y si era una patita, es que era un cisne hembra... o una mariposa.

Mirar al pasado ayuda si se hace con distancia, con respeto, amor y reconocimiento, nos sirve para re-conocerse sin olvidarse, a la vez que se admira una ante la transformación y evolución ocurridas.

Clarissa Pinkola Estés desgrana el simbolismo del cuento del patito feo para ayudar a las que nos sentíamos así a entender muchas cosas...

No hay comentarios: