domingo, 20 de abril de 2008

EL COLEGIO: Gracias

Me gustaría compartir con vosotr@s algo que me ha hecho quien soy hoy: la educación formal y no formal que recibí desde mi primera infancia hasta que cumplí 13 años en el Colegio. Hace ya tiempo que vengo reflexionando lo importante que ha sido para mí, lo afortunada que he sido. Esta reflexión no debe entenderse como excluyente de lo recibido en el seno de la familia, sino de un énfasis en algo que merece ser atendido de forma particular. El Colegio es el Colegio Público Príncipe de Asturias, y está en el Campus de Cantoblanco de la Universidad Autónoma de Madrid.

En este Colegio tan especial, que yo no sabía que lo era hasta mucho después, fui respetada en mi individualidad y educada para respetar a l@s demás. Me transmitieron lo fundamental del espíritu crítico, curiosidad, creatividad, trabajo en equipo, desarrollo de las potencialidades de cada un@, referentes y ejemplos en l@s profesores y profesoras, pasión por la lectura, amor a la naturaleza, valor de la palabra y la opinión, del diálogo y de las diferencias.

En clase nos sentábamos en grupos de 4 o 5, nadie miraba a la pizarra o al/a profesor/a, sino a sus compañer@s. El/la profesor/a se paseaba por el aula como demiurg@. Nos daban un "Plan de Trabajo" de Ciencias, Sociales, Historia, Lengua, Mates... y nosotr@s teníamos que trazar hipótesis, confirmar o descartar tesis, llegar a conclusiones en grupo y ponerlas en común. Todo eran preguntas que te llevaban a respuestas que eran más preguntas, el derecho de preguntar era casi un deber para aprender. De la puesta en común con el resto de la clase, se concluía lo aprendido. Las conclusiones las llevábamos al Plan de Trabajo y el resumen de todo eso constituía lo aprendido y de todo el proceso derivaba la evaluación. También nos autoevalúabamos, a nosotr@s y a nuestr@s compañer@s. Recuerdo que en los primeros años en las clases había rincones "de pintura", "de lectura", "de matemáticas", "de tecnología", y cada un@ elegíamos lo que queríamos hacer. Recuerdo un compañero, le encantaba pintar, lo hacía muy muy bien, y pasaba mucho tiempo con los colores del Rincón de pintura. El material era de tod@s, había un puesto rotativo de encargad@ de material, su responsabilidad era mantener ordenado el armario y que a nadie le faltara nada, y que todo volviera a su lugar al terminar la clase.

Todas las semanas había una hora de Biblioteca, en la que sacábamos libros prestados, devolvíamos los leídos, comentábamos entre nosotr@s para recomendarnos e interesarnos por lo que habían leído l@s demás... Nos encantaba leer, leíamos cosas a veces que no entendíamos y nos sentíamos mayores por acceder a tanto conocimiento. Mis libros favoritos "La Historia Interminable", "Momo", "El pájaro amarillo", casi todos de la Editorial Alfaguara, las aventuras del pequeño Nicolás, Roald Dahl, "James y el melocotón gigante", "Los escarabajos vuelan al atardecer", "El rey de Katoren"... Todavía releo algunos de ellos y me siguen encantando.

Hacíamos excursiones y acampadas muy frecuentemente, incluían caminatas, talleres y fogatas por la noche. Conocíamos España y aprendíamos a convivir en circunstancias diferentes. ¡Qué bien lo pasábamos! L@s profesores/as, Natxo, Rosa Palomar, Rosa Valdivia, Rafa, Eduardo... personas que amaban lo que hacían y que bien lo hacían. Claro que hubo momentos menos agradables, con algún compañero conflictivo y que había que aprender a convivir y trabajar con él.

Ahora colaboro de forma voluntaria en proyectos educativos con niñ@s y me interesa especialmente la educación no formal, la pedagogía holística y con miras al futuro de la sociedad, y me doy cuenta de lo crucial que ha sido el colegio. Quizá precisamente por eso. Como la pescadilla que se muerde la cola. El otro día lo hablaba con Silvia. Tod@s l@s de nuestra clase nos sentimos de un modo u otro personas privilegiadas.

En resumen, quería compartir con vosotr@s esta memoria y homenaje a mi Colegio. Quiero dar las gracias, al Colegio, al profesorado al completo y a l@s compañer@s de clase que hicieron la experiencia extra-especial si cabe, y por supuesto a mi padre y a mi madre por haberme llevado allí y haberlo tenido siempre claro. Allí aprendí a ser yo misma, no tener miedo a ser libre y creer en mi potencial y en el de los demás y trabajar para desarrollarlo. ¿Qué os parece?

lunes, 14 de abril de 2008

identidad, sentimiento, crecer

El patito feo no era un patito. Era una patita. Y si era una patita, es que era un cisne hembra... o una mariposa.

Mirar al pasado ayuda si se hace con distancia, con respeto, amor y reconocimiento, nos sirve para re-conocerse sin olvidarse, a la vez que se admira una ante la transformación y evolución ocurridas.

Clarissa Pinkola Estés desgrana el simbolismo del cuento del patito feo para ayudar a las que nos sentíamos así a entender muchas cosas...

domingo, 13 de abril de 2008

jaikus


Me gusta la poesía. Y me gusta sobre todo el ritmo del jaiku (haiku), su compleja simplicidad, de reducir al mínimo para contener el máximo. Este estaba dentro de un cubo, y me encantó la idea de que la poesía esté en todas partes, incluso donde y cuando menos te la esperas.Y además, sobre mariposas.

Con mi amigo Mappachupicchu una vez nos sentamos en una noche fría de Granada y una explosión de jaikus granadinos azotó nuestra inspiración... cuando los encuentre, los pegaré aqui...

martes, 8 de abril de 2008

Para inspirarnos un poco... mujeres maravillosas y vivas: Angélique Kidjo

Concierto en Strathmore Center, Maryland.
26 de marzo, 2008. Foto: Mía...


Hoy en día que han caído héroes y dioses, diosas y heroínas, siempre está bien reconocer a una mariposa cuando revolotea a nuestro alrededor. Cuando miramos y conocemos esa persona por lo que hace, lo que dice y sobre todo, simplemente por lo que es, una chispa en nuestro interior nos hace creer en la mariposa que llevamos dentro.

¡Así es para mi Angélique Kidjo! Por fin, tuve el privilegio de escucharla y sentir su energía, !y todavía es mejor en vivo y en directo! Angélique es una cantante y autora de canciones de Benin. Canta y compone en inglés, francés, yoruba, foni, suajili... y en muchos más idiomas. Su música es rítmica, universal, pegadiza, africana, bailable y cantable, terapéutica y sanadora. Mezcla géneros y ritmos maravillosamente. Lo mejor es que la escuchéis y luego me digáis. Ha colaborado con Peter Gabriel, Alicia Keys, Ziggie Marley y Carlinhos Brown, y entre otros ha obtenido un premio Grammy este año.

Lo mejor es que tiene los pies en la tierra, lo cual diréis, resulta irónico para una mariposa :-) Es embajadora de buena voluntad de UNICEF y ha creado su propia fundación (Fundación Batonga) cuyo objetivo es promover la educación de las niñas en África: tiene claro que la educación de las mujeres es clave para el desarrollo del continente. Cree en una sola humanidad en la que tod@s hemos de poner nuestro granito de arena. Ella lo hace con su energía, su música y su coherencia vital.

Angélique llegó a mi vida hace unos cuantos años, como regalo de despedida de mis compañer@s de trabajo. Y que regalo.

domingo, 6 de abril de 2008

Con las pilas cargadas

Aqui estoy de nuevo. Es extraño, porque acaso me lo digo a mi misma.
De cualquier modo, estoy con las pilas cargadas para dar la lata un buen rato.
Gracias a SARK, Rabbit Hole, Mapaches y otros animales. Gracias a mi hermano y a nuestras conversaciones. Me pongo a ello. Nos vemos por aquí.