Escribo cuando me echo de menos... Escribo para recordar quién soy, dónde estoy y adónde voy. Escribo porque aunque está oscuro, siento la luz. Escribo para recordarme que tengo alas... y que son para volar.
Cuando aparezcan los demonios hay que estar preparada.
Hay tantos tipos de demonios:
Algunos acechan en grupo, de repente, estás rodeada. Hay que aprender a reaccionar con firmeza y tranquilidad. Hay que acabar con todos ellos. Si no es así, sabemos que volverán, y quien sabe si no se habrán reproducido.
Otros vienen solos, prefieren atacar tranquilamente, se quedan un buen rato y resultan engañosos. ¿Es un demonio o no? Cuando descubres que lo era, ya puede ser demasiado tarde.
Hay demonios nuevos y viejos. Con los nuevos es fácil al principio: si los reconoces, sabes que son nuevas trampas con diferente apariencia. En cambio, si dejas que se queden un tiempo, ya empiezan a ser peligrosos. Los viejos son menos frecuentes, el problema es que cuando aparecen, parece que les tengamos cariño. Casi no queremos despedirnos de ellos porque nos surruran al oído historias de quien fuimos, de quien hubiéramos podido ser... engañosamente nos llevan a un terreno blando y seguro, donde conocemos al enemigo y por eso nos acomodamos. Aunque nos atraviesen el alma con sus dardos, son dardos dulces que reconocemos...
Hay demonios de los demás y demonios nuestros. No son peores ni mejores. El problema es cuando se confunden y se van de fiesta juntos.
Hay demonios del pasado, del presente y del futuro. Son diferentes generaciones de un mismo virus. Si te has enfrentado a los del pasado, los del presente parecen empequeñecer. Los del futuro se alimentan de los del pasado y del presente.
Los demonios de la noche y los del día. Los de la noche atacan en la soledad. Los del día aparecen en boca de otras personas, incluso de nuestros seres queridos.
Hay demonios que se están experimientando a sí mismos. Aparecen en un sueño y luego en tres dimensiones. Toman diferentes formas. Se alían con otras fuerzas.
Como preparse para cuando vengan:
Venir van a venir. Es inevitable, simplemente hay que concienciarse y armarse al máximo. Espero en que llegará un día en que venzamos a nuestros demonios del pasado y del presente y simplemente tengamos que hacer gestión preventiva/vacunarnos de vez en cuando para los del futuro... pero esto no lo se todavía.
Hay que luchar con todas nuestras fuerzas, físicas, mentales, espirituales, psicológicas. Hay que estar sana, tranquila, en equilibrio, con la vista y el oído agudos.
Ponerles nombre, reconocer al enemigo es importante.
Luchar, luchar y luchar. No darse por vencida nunca.
Si se pierde una batalla, no se ha perdido la guerra.
Perdonarse a si misma les hace adelgazar un montón; les quita fuerza para la próxima vez que ataquen.
Hablar de ellos a veces les da fuerza, otras, se las quita. Esto hay que irlo aprendiendo.
Muchas veces, en la dureza de la batalla, un pequeño último esfuerzo, un detalle nimio cuando parece que no nos quedan fuerzas puede cambiarlo todo.
tinaja de plata de una única pieza- ! la más grande del mundo ! Jaipur
Ha pasado un buen tiempo de mi vuelta del viaje... tenía unas cuantas ideas en un borrador y no quería dejar de colgar la última entrada de la India... antes de seguir con otras cositas...
Cuando llegó Sandra los ritmos del viaje cambiaron, y me encontré de nuevo siendo una turista más, con poco tiempo y muchas cosas por ver. Nuestra llegada a Agra se complicó al no tener hotel reservado, menos mal que el conductor de rickshaw que nos cogió en la estación resultó ser muy majo. Al cabo de un rato dimos con un hotel bastante regular, pero era tarde y no teníamos energías de seguir buscando. A la mañana siguiente nos queríamos levantar pronto… para ver el Taj Mahal.
Agra es una ciudad sucia, como la mayoría que he visitado en la India. De pronto, la mugre se detiene en el umbral del complejo del Taj Mahal. Cruzas la puerta, y de repente todo es limpieza y silencio y maravilla… Y de repente, ahí está. Lo has visto miles de veces en fotografías, documentales, te han hablado… y cuando estás ahí… de repente te das cuenta de que es real, tridimensional, majestuoso, enorme, perfecto, demasiado perfecto… Dicen que es el lugar más fotografiado del mundo.
Es inevitable reconocer algo que no sabíamos, algo que nadie nos había contado, algo que no podíamos sospechar en sus diferentes dimensiones... y ese algo es la tensión que se da por ser dos mujeres solas, que viajan solas, ninguna señal de estar casadas, ningún bindi dice "no me mires, no te atrevas a ligotear conmigo". Te rodean, como si fueras una mona de feria, y te miran intensamente. Y no dicen mucho, pero no hace falta. Según me contaba mi hermano, ellos nos ven como mujeres "accesibles", todo lo contrario que a las indias, puesto según sus parámetros hasta que no te casas nada de nada...
Eso ocurre sobre todo en las estaciones de tren, que se convierten en una suerte de micro universos que dan la oportunidad para que converjan personas y mundos que no lo harían de otra forma. Así, las turistas se ven rodeadas de indios de colores y miradas diferentes, de mujeres indias que curiosas preguntan con los ojos y sonríen... Y bueno, también de esos animales que en la India están en tantos sitios: las Ratas.
En Jaipur fuimos al cine. Si puedo colgaré en Youtube la escenita. Al cine van todas las generaciones, en tres horas y media de anestesia cultural y locura culebronesca coinciden abuelillos, madres de familia, niños y niñas, adolescentes... y gente curiosa/despistada como mi prima y yo. En la entrada ya formamos un poco de lío, sobre todo porque me di cuenta de que nos estaban revendiendo entradas usadas, lo cual me daba mucha rabia. Sandra, más diplomática, consiguió que los de la puerta perdonaran mi chulería. Mientras, un hombre mayor con su hijo nos vendió unas muñecas típicas del Rajastán. Se las compramos sobre todo por pena. Decía no haber vendido nada en todo el día y que tenía que andar 6 kilómetros hasta llegar a su casa, y que necesitaba comprar algo de comer. A todas estas, los dos irlandeses a los cuales nos habíamos acoplado para ir juntos en el taxi flipaban de cómo regateábamos tres cosas a la vez: el taxi de vuelta, las muñecas y la entrada para el cine... claro que eso supuso que al final el señor de las muñecas me colara una un poco sucia. Se lo perdoné enseguida, pero así entendéis como son las cosas...
En Amber subimos en elefante, y en Jaipur visitamos el observatorio y el palacio del Maharaja que aplastaba a sus mujeres en la noche de bodas. El hombre - nos dijeron - pesaba más de 200 kilos y tuvo más de 200 mujeres... en fin. Y les parece una anécdota graciosilla. No tengo tiempo ni líneas suficientes para contaros cómo fue el guia, aunque si que visitamos a su familia y digamos que la mujer del brahmin no es precisamente una suma sacerdota: hacer chapatis y cuidar de l@s niñ@s.
Una cosa que nos sorprendió en Jaipur es que los vendedores son tan profesionales que hablan español PERFECTAMENTE. Utilizan los giros de cualquier vendedor, y antes de hablarte en español identifican no sólo el país de dónde procedes sino también la ciudad... Esto hay que escucharlo para creerlo. En Jaipur compré babuchas. En la tienda que aparece en la foto estuvimos un buen rato. Supuestamente nos hacían buen precio por ser First costumer, claro que luego de viajar por el Rajastán nos dimos cuenta de que el precio no estaba tan ajustado como nos juraban. Pero el destino me reservaba una lección mucho más agridulce en mi historial del regateo de babuchas... ¿cómo os sentiriais si un señor amable y ANCIANO que podría ser vuestro abuelo o bisabuelo os coloca unas babuchas y empieza a deciros que no ha vendido nada en todo el día...? En fin. Las compré sabiendo que no las necesitaba, no las quería, no eran tan cómodas y por supuesto, no eran baratas. Y después me dí cuenta de que directamente me habían timado, utilizando una vez más las estratagemas del chantaje emocional. No les culpo, simplemente cuento lo que yo viví. Se que tengo cara de buena persona y que soy carne de cañón para este tipo de tretas... para mi supuso simplemente un aprendizaje y unas cuantas rupias de más que hoy no cambiarían los ceros de mi cuenta bancaria...
El viaje hasta Pushkar desde la estación de tren de Ajmer la resumo en; experiencia desagradable con el rickshaw, peligroso recorrido en medio de la noche y aparición de un ángel de la guarda que acudió para serenar la situación y calmar los ánimos. Shanti Shanti.
En Pushkar llegas y tod@s, turistas y locales, te advierten de no coger flores a nadie. Se trata de una ciudad sagrada para l@s hindúes, y muchos timadores se nutren de la ignorancia del/a turista para enchufarle unas flores y luego cobrarles MUCHO dinero por ellas. Yo no me pude resistir y quise hacer la ofrenda floral en el templo de Brahma, hasta ahi todo bien. Luego a la salida me engancharon diciéndome que el resto de las flores debían ser ofrecidas en el lago, y me daba mal rollo no hacerlo, menos mal que no llevaba el bolso encima (Sandra se había quedado guardando las cosas), así que me pilló un brahmín y en inglés empezó a preguntarme mi nombre, si tenía familia, herman@s... y luego tenía que repetir con el no se qué... bueno, la verdad es que en ese momento sabía que me estaban tomando un poco el pelo, yo debía haber parado la historieta pero no quería ser irrespetuosa... dilema.
Por la noche encontramos un restaurante bastante decente, cenamos comida italiana riquísima. El camarero, un solete.
La aventura que tuvimos para llegar a Jodhpur fue otra "indiada", había lluvias torrenciales asolando la zona, en el hotel habíamos contratado un coche para el día siguiente y nos dijeron que NO PROBLEM... Lo preguntamos la noche anterior, y esa mañana volvimos a insistir, lo habíamos visto en internet... "HOLA!". No problem. Pues nos subimos en el coche y a los diez minutos el chófer se pone a hablar por el móvil en hindi. El chófer no hablaba casi inglés... Nos decía /hacía señas de que había que volver a Pushkar... Que si queremos ir a Jodhpur hay que pagar más, porque van a hacer otro recorrido bla bla bla Ayayai. Nos pone con el señor del otro lado del teléfono... y luego llamamos al hotel. Y seguimos, porque por ahora no hay lluvia, no sabemos si por el recorrido o por el "otro"... Y queremos llegar a Jodhpur, llevamos una hora en el coche, nos quedan cuatro o cinco... Se para, Sandra no puede más, yo tampoco. Menos mal que Sandra tomó las riendas del asunto y se puso seria. Al final, no problem, nos llevaron a Jodhpur.
En Jodhpur tuvimos una serie de incidentes, y el peor es que Sandra se encontraba mal, hacía calor... Un chaval nos dirigió al restaurante de sus colegas, comimos, Sandra no estaba mejor. El chaval nos lleva a la tienda de su tía, una señora muy maja que cuida de Sandra, le da una infusión, a mi me hace un chai y me enseña a hacerlo... Un solete de mujer, que claro, luego le compramos un montón de especias... Esa tarde teníamos pensado salir para Jaisalmer... Sandra no estaba mejor, hacía mucho calor y Jodhpur es una ciudad sucia...Fuimos a la piscina de un super hotel. Ibamos con lo puesto, nuestras mochilas estaban en la estación de tren. Nos bañamos en la piscina, y bueno, después de esperar a ver si Sandra se ponía mejor, decidimos quedarnos en el hotel para que se recuperara. La verdad es que yo estaba un poco asustada, vino el médico, lo llamó la chica que nos atendía en la habitación. Sandra se puso bien. Menos mal. Nos vino genial quedarnos en el hotel, a mi me hacía falta. Hay mucha diferencia. Es la otra India, reconozco que es algo difícil, de repente, saber que puedes disfrutar de ese lujo mientras al otro lado está la gente viviendo como las ratas.
Jodhpur es la ciudad azul, tiene un palacio, donde coronaban a los Maharajas impresionante. En la misma línea lujo vs ratas. En el palacio había un brahmín que leía las manos. Sandra y yo somos demasiado noveleras como para no hacerlo. Lo que nos dijo es algo complicado de transcribir aqui... je je je. También visitamos una ciudad impresionante, de cuyo nombre no puedo acordarme. Al bajar del autobús, el acoso al turista es tal que LITERALMENTE me puse a correr esquivando vendedores que ME PERSEGUIAN CORRIENDO y hablando español. Me ponía en su lugar, y trataba de ser respetuosa y educada. Siempre pensando, si yo estuviera en su situación haría lo mismo y quien sabe que más... en un momento determinado les pedí por favor que me dejaran tranquila, que no podía más. Que se pusieran en mi lugar. Lo entendieron.
Y de Jodhpur, tren a Jaisalmer. En la estación, otra visión tremenda. Un hombre mayor, anciano, con su mujer. Tenía el torso al aire y se veía su estómago abierto, con algo muy extraño dentro... no se si era de su propio cuerpo o algo incrustado. Era imposible no mirar, y también imposible de ver... Y nosotras con nuestro desayuno de cinco estrellas, zumo de papaya, croissants, madalenas para llevar. Y bueno, en el tren... bichos varios...
En Jaisalmer es donde empieza el desierto, hacía mucho calor: Sandra vuelve a tener la genial idea de pillar hotel con piscina. Y bueno, se suceden otra serie de líos "a la india" que vendrían a resumirse en : ricki que nos deja lejos de donde íbamos y pretende que cuele, y al día siguiente se lo digo porque volvemos a coincidir con él y pretende volver a hacerlo; en el hotel no se puede pagar con tarjeta porque no funciona el cacharrito en cuestión y no parece que les suponga mayor problema no arreglarlo en tres días ni mover un dedo por solucionar el tema...
Buscamos comida buena bonita y barata, la encontramos y conocemos en la terraza del restaurante a Oscar, un chico canario (Little Tibet, no confundir con Free Tibet), y luego otro día nos ponemos a hablar con dos catalanes muy majetes que habían estado en Goa (Little Italy, en este restaurante repetimos, estaba muy rico todo). Nos recomiendan irnos de excursión al desierto, a pesar del calor. Que una noche está bien.Y por fin, excursión y noche en el desierto, a cargo de tatatachán Mr. Desert. Si, una amiga super viajera ya nos lo había recomendado. Un hombre muy majo, con ciertos rasgos familiares, y que había ganado el concurso de Mr. Desert en sus tiempos mozos. Su atractivo tenía.
Viaje en Jeep, y luego en camello. Mucho mucho mucho calor, y de repente la soledad, la libertad, el silencio, el refugio... escuchar solo los pasos y los chasquidos del niño/adolescente que dirige el camello... la naturaleza, simplemente, que dure mucho, mucho por favor.
Hablamos con una chica mejicana, Isabel, está estudiando en la India, una persona muy interesante. Por la noche, la plenitud de las estrellas. Cenamos comida de brahmín. Arroz, verduras, todo al vapor. Riquísimo, cocinado por la señora madre del brahmín, Mr. Desert. Los platos se lavan con arena. Veo al encargado de la excursión (segundo de a bordo de Mr. Desert), envolviendo cosas y poniéndoselas bajo la cabeza..., le pregunto... dice que es porque luego vienen perros salvajes y se quieren llevar la comida.
Estamos preparándonos para dormir, hablando, que si me lavo los dientes, que si enciende la linterna... ayayai, "me he quemado" dice Sandra... y resulta que un alacrán sale de su bolso, ha decidido picar a mi prima en el dedo. Le duele mucho, y no sabemos que hacer. El amable señor encargado de la excursión envuelve el dedo de Sandra en azúcar, después de hablar con Manoj por el móvil y acordar que la picadura no es de escorpión sino de "bitu", es decir, alacrán. La civilización está a más de dos horas y media en coche. Sandra con razón se preocupa. Yo le digo que volvamos. El señor dice NO PROBLEM. Al día siguiente el dedo de Sandra estaba mejor, no le dolía tanto, y bueno, parece que el método funcionó. En Jaisalmer hacemos unas últimas compras, y mucho regateo, prometimos volver a muchas de las tiendas...
En la estación de tren de Jaisalmer empezó a llover un montón. Compartíamos vagón con una chica inglesa y su familia. Majetes.
Y en Delhi, tuve mi momento de desesperación con el único ricki de toda la ciudad que no sabe donde está GREEN PARK... ahhhh no podía creérmelo. Nos subimos, empieza a hablarnos en hindi. Se para a los cien metros. Green Park? yes, Green Park! Se pone en marcha mientras habla en hindi claro, y a los cien metros vuelve a pararse. Y en este punto yo empiezo a hablarle en español, llévanos a Green Park y déjate de rollos! y SOCORRO!!! entonces aparecen un montón de indios de nosedonde y se lía. Llamo a Luis por teléfono, que en hindi le explica donde está Green Park. Pobre conductor de ricki, creo que es el único que había puesto el taxímetro sin pedírselo y que de verdad no tenía intención de timarnos...
Y poco más, ese fue nuestro penúltimo día en Delhi. Luego, hacer la maleta, estar con Luis... Buff, cuando nos íbamos en el taxi, alejándonos, me di cuenta de LO LEJOS QUE ESTÁ y se me rompía un poquito el corazón de pensar en lo difícil que sería volvernos a ver... en que se le echa de menos, y que él tiene también que echarnos mucho de menos.
En el aeropuerto, más aventurillas, les hacía ilusión que fuéramos vestidas a lo indio. Me abren la maleta, me preguntan que llevo... el libro de Nehru... y más cosas... intentan ligotear con Sandra y conmigo... liarnos... hasta el último momento! :-)
Hasta otra, país increíble. Muchas gracias India.
(por cierto, esta Semana Santa-09 se me cayó la pulsera de la pooja que hicimos en Old Delhi)
Esta entrada está dedicada a mi compañera de viajes, aventuras y muchas más cosas SANDRAAAAA!
Lodhi Gardens en Delhi... un parque precioso en el centro de la ciudad
Antes de venir me compré el libro de “La India por dentro” de Álvaro de Enterria. Empecé a leerlo de principio a fin. Está bastante bien. La idea es intentar acercarme a la cultura y a las costumbres sociales, estar un poquito preparada mentalmente. Imposible. ¿Quizá por eso dejé de leerlo? Esto hay que vivirlo.
Las interacciones empiezan cuando coges un rickshaw para ir de aquí para allá y tienes que regatear, o cuando compras algo en cualquier chiringuito y tienes que regatear, o cuando vas a cualquier atracción turística o mercadillo y llegan los busca oportunidades-le venderé esto a la turista. Sonríen y no son molestos. Muchas veces utilizan una pequeña mini presentación para aproximarse, y otras veces muestran verdadera curiosidad por saber de dónde vengo. Mi hermano me ha hecho fijarme en las diferentes formas que l@sindi@s tienen de preguntar "¿de dónde eres?" ... lo preguntan en inglés claro. Pero jamás preguntarán la fórmula estándar aprendida por tod@s en la segunda clase de inglés: "Where are you from?". Inevitablemente, traducen literalmente y están tan acustumbrados a escucharlo, que para que preguntarlo de otra forma... From which country are you? which country of you? which country you belong? Es genial y muy curioso, porque será difícil escuchar dos veces la misma pregunta. Lo gracioso es que cuando contestas "Spain", muy pocos sabrán donde estamos, y algunos si que saben que hemos ganado la Eurocopa... el resto se quedan igual o dicen algo como "nice country". Si les preguntas dónde está, sonríen y dicen no saberlo. Otras frasecillas que les encanta decir, es "No problem", "Patani" (no se), "Take" (Vale). También enseguida salen con "Welcome to India". Luego todo eso se mezcla con el argot que mi hermano y sus amigos han diseñado y creado a lo largo de muchos momentos y experiencias juntos y que no puedo evitar transcribir, "krakelado", "como la lian, ya la están liando"....
En India hay una sensación de libertad que resulta difícil de manejar y de entender. A fin de cuentas ¿que es la libertad? Aqui no hay límites a las posibilidades. No hay orden ni una única vía. Y aunque la burocracia es un monstruo, luego tiene sus flexibilidades... Una cosa que llama mucho la atención es la división del trabajo; si entras en una tienda, cada dependiente/a tiene una zona-función muy concreta asignada. Por ejemplo, en una librería, este dependiente se encarga de los cuadernos, y el otro de los libros de texto. Si le pides un libro de texto al de los cuadernos, te mira como si le hubieras pedido un "chicken tandoori". Luego, la persona en cuestión te atiende, te da el producto, pero no te cobra. Es el jefe el que está en caja cobrando. El dinero solo lo toca el jefe.
Estos días ha habido atentados, en Bangalore y Ahmedabad, no en Delhi. Hay controles de seguridad en algunos mercados y lugares emblemáticos. No tengo sensación de inseguridad o de miedo, pero la realidad es que hay amenazas de atentado. La ultima ha sido en Kerala, al Sur de la India. Ayer estuve en el Khan Market y había muchos policías. Impresiona verlos, con las pistolas y los rifles... buff.
Antes de venir ya había visto algunas películas de bollywood, por interés y también porque la musica mola. Vi Devdas, Lahme, una de Sharuh Khan y Kajol, y escuché a más no poder la música de Om Shanti Om. Me se las canciones de memoria, aunque no entendía las letras y ni sabía de que iba la pelicula. Cuando llegué, sabía que tenía que verla. No sabía que aquí había sido un gran éxito y que a pesar de ser del 2007, las canciones se siguen bailando en las dicotecas, especialmente Dar-e Disco y Deewangi Deewangi. La película mola mucho, y no quiero desvelar demasiado. En you tube os podéis meter y cotillear los numeritos musicales.
También he visto, por recomendación del tendero de Green Market una peli que trata de los problemas de los musulmanes de Pakistan. De hecho, resulta una película que pone de relieve las contradicciones dentro de cualquier sociedad, y más concreto en la islámica, a la hora de aplicar el doble rasero de la religión para hombres y mujeres. La película se llama Khuda Kay Live- In the name of God. No se si la tendrán al español. Definitivamente a través de las peliculas, los libros y la música una puede aproximarse a otra cultura desde diferentes perspectivas, también ver lo que no se ve a primera vista, y escuchar cosas que no todo el mundo cuenta. Me he leído de un tirón un libro bestseller fácil de leer, "Five point someone" de Chetan Baghat. La traducción sería como "Aprobado por los pelos/don nadie". Una traducción muy libre, claro. Pues cuenta la vida universitaria en el Instituto de Ingeniería de Delhi, uno de los mejores de la India. De ahí salen recién horneados l@s mejores ingenier@s del país. Lo de sacar un cinco pelao es lo peor que puede pasarte, pero claro, si quieres vivir los mejores años de tu vida, que remedio que no estudiar todo el día. Creo que está bien para aproximarse a la cultura joven india. Interesante también el tema de las relaciones de pareja. El protagonista liga y sale y sale con una chica, y si se dan un beso después de un año saliendo es de pura chimba. Me tiene hablando sola el tema de las relaciones entre personas no casadas, la importancia del matrimonio, de la dote, de la familia, del que dirán si no te casas, tanto si eres hombre como mujer, pero especialmente si eres mujer...En fin. Ahora me estoy leyendo otro libro del mismo autor, "Los tres errores de mi vida" (The three mistakes of my life). En mis paseos por Delhi he conseguido hacerme bastante a la ciudad. Como una turista más me he recorrido el Old Fort, impresionante. Un calor de justicia, eso sí. Me senté bajo un árbol, acompañada de Chetan que me tenía enganchada cuando por primera vez en India me convertí en modelo/mascota/amiga occidental. "Excuse me please, can I take a picture with u?". Un grupo de indios quería retratarse para la posteridad con una desconocida blanquita. Yo pensé, "¿por qué no? si les hace ilusión...". Primero uno, luego en grupo... Y luego, después de un rato, volvieron para traer a una mujer... De dónde eres, cómo te llamas.... ¿Se acordarán? ¿Qué dirán luego a sus familiares y amistades cuando yo aparezca en la foto? ¿esta es mi amiga española?
Otra visita que disfruté mucho fue ir al Raj Ghat, donde está la llama en memoria de Gandhi. Tuve una suerte de experiencia mística, emocionada de pensar lo que una persona puede llegar a cambiar el curso de la historia. Gandhi aparece en todos los billetes de rupias, y está bastante presente. La foto y la imagen de Gandhi se utilizan para cosas muy diferentes. Ayer estuve en Birla House, donde pasó sus últimos 144 días y donde le asesinaron el 31 de enerode 1938... está muy bien puesta y tiene muchas explicaciones de la vida de Gandhi. Lo malo es que llegué cuando faltaba un rato para cerrar y ya me estaban metiendo prisa. Curioso que para eso si que tienen una concepción "occidental del tiempo". Tienen una librería donde venden libros de Gandhi, sobre Gandhi, relacionados con Gandhi, con la India, con el mundo mundial... un peligro vamos. Me compré un par de libros eran demasiado baratos y decían a gritos "léeme, léeme": Discursos y artículos de Gandhi dirigidos a l@s estudiantes y un libro titulado "Hacia una nueva educación". A ver que tal.
Paseo por Lodhi Garden y se me acerca un señor con turbante. "Bienvenida a la India- Welcome to India"... from which country you from? :-) Y luego me da un papelito con la bandera de la India y que pone welcome to india... ingenua de mí, creo que la gente puede ser así de majeta... me quiere enseñar su tarjeta.... Le dan mucha importancia a tener tarjeta. Da estatus, categoría. Yo no tenía mayor interés, pero le dejé que me la enseñara. A renglón seguido me pide que firme un papel "a favor de l@s huérfa@s". Cuando me pidió dinero y le dije que no, me quita el papelito de Welcome to India y se larga sin mayor protocolo...
Tengo muchas cosas que contar y poco tiempo. Tampoco quiero saturaros. Os contaré rápidamente como el instinto de supervivencia te hace aprender a decir NO de mil formas hasta que das con la más contundente: Luis me había dicho que hay que hacer un gesto con la mano como de rechazo, pero yo lo hacía y me seguían queriendo vender pañuelos, postales, mapas de la India, o pidiendo dinero, comida... así que no se como, aprendí que con una leve sonrisa hay que cerrar los ojos durante medio segundo y decir algo así como "gracias, no", "otro día" "en otro momento".... Y FUNCIONA. La verdad es que acabas con la cabeza como un bombo. Somos objetivo claro de la diana de la venta/mendicidad. Nos huelen y nos ven a la legua. Y lo entiendo, porque nuestro nivel de vida y nuestro poder adquisitivo son un hecho. Otras de las interacciones que más vidilla dan y que pueden resultar muy animadas, y una buena forma de conocer a l@sindi@s es el REGATEO. Al parecer, está mal visto NO regatear. Y el regateo implica tiempo, energías, negociación, conocerse, tomarse un te, ir, volver, mirar esto, lo otro, probarse, decir que bueno ya veremos. A la persona que sea la primera en comprar en el día, se le hace un descuento especial y se bendice el dinero, puesto que indica como irá el resto del día para el negocio. Algo parecido con el último cliente. Hay que hacer descuento especial porque con esa última venta ya no contabas. Estabas por cerrar el chiringuito y has tenido suerte de una nueva venta, así que hay que agradecerla y hacer un descuento. Cuando mi hermano me lo contó por primera vez, no lo entendí muy bien, y hasta que no lo he vivido, no lo he entendido del todo. Pero es cierto. Mola mucho ver a Luis el rey del regateo en acción. Se nota que lo hace porque le gusta las interacciones que se dan, y l@sindi@s disfrutan regateando con él. Yo soy una aprendiza todavía, pero reconozco que le estoy pillando el tranquillo. Especialmente con los rickshaws. Hay algunos que directamente van a ver si cuela y te quieren cobrar el triple de lo que vale una carrera.
Os puedo contar que hemos ido a Dharamshala, sede del Gobierno tibetano en el exilio y residencia del Dalai Lama. Hice mi primer viaje en tren en clase AC 2 (2ª clase con aire acondicionado). El viaje duró ocho horas. Es toda una aventura. Nos sentamos con un matrimonio mayor, y empezamos a hablar , sobre todo con el señor. Empezó a preguntarnos a que edad se casa la gente en España, a Luis le preguntó que hacía... yo no pude evitar preguntarle sobre la dote y las diferencias entre hijos e hijas. Me reconoció que la dote sirve para compensar que las hijas no tienen derechos hereditarios en la práctica, aunque formalmente los tienen reconocidos. Las familias tienen que ahorrar durante toda su vida para juntar la dote, y los gastos de la boda corren también a cargo de la familia de la novia. Las bodas aquí duran como poco tres días y congregan a muchísimas personas. Hace poco tuve la oportunidad de comprobarlo.
En Dharamshala hay varias posibilidades de trekking, pero Luis y yo nos conformamos con ir a la cascada, comer bien, descansar, regatear comprando artesanía tibetana y de la Cachemira, y darnos un buen masaje. En Dharamshala hay muchas personas que van a cursos y retiros de meditación, yoga, y hay un ambiente bastante turístico. Para mi sorpresa había muchas personas de Israel. En el año sabático que se pillan, muchas viajan por el mundo, y al parecer les fomentan que vayan a la India.. esto me hace pensar en porqué. Quizá lo comentemos en otro momento.
Dharamshala es el pequeño Tibet y hay banderas del Tíbet por todas partes, Free Tibet y tema boicot de los juegos olímpicos. En muchos cafés reparten folletos a favor de la causa tibetana, y hay conferencias y charletas sobre temas de violaciones de derechos humanos, la situación de l@srefugiad@s y del expolio medioambiental, del "genocidio poblacional" que está sufriendo el Tíbet, pues lo están poblando de chin@s y "reasentando" a l@stibetan@s fuera de sus lugares de origen,desarraigándolos y desvinculándolos de la tierra y de la comunidad.
La vuelta fue un palizón. Nos cogimos un autobús nocturno a Delhi, 12 horas del tirón. Yo tenía algo de respetillo al trayecto, fundamentalmente porque estamos en la montaña montañosa con las carreteras indias y la conducción india y el monzón acababa de regarlo todo pero bien... El viaje fue más productivo de lo esperado, conocimos a una chica americana muy majeta, Alana que había estado haciendo meditación en Dharamshala. En Delhi tenía que hacer tiempo para coger el tren a Mombai, así que la invitamos a desayunar y descansar en casa. Estuve hablando con ella un buen rato de cosas muy interesantes, del landmark education, curriculum for leaving, sacred commerce, cosas de las que no había oído hablar y de las que me toca investigar ahoa. Y luego va y me habla de una historia de dos oruguitas... y le digo que no me puedo creer que me vaya a contar la historia de Esperanza para las flores, de Trina Paulus... como es el mundo. Ella no sabía que era un libro, y le dí las referencias. Le hablé también de Clarissa, claro. Fuimos a Old Delhi y acabamos en un fast food indio, comimos muy bien y luego la llevé a la estación y me fui a ver la tumba de Humayun, impresionante. Conocí a un chico inglés muy majete que me contó la gracia de la historia de Humayun, y que estaba en contra del sistema de castas. No tenía ni idea. Humayun se enamoró de una mujer de casta muy inferior, y su hijo hizo lo mismo e "incluso" se llegó a casar con la mujer, con lo cual una dalit pasó a ser emperatriz de toda la India. Esto os lo cuento tal y como me lo contó el. Habrá que hacer los deberes con la wikipedia...
Y esa noche fiesta en el tejado en la casa de la novia. Nos habían invitado a una boda india. Ese día era una fiesta informal para familiares y amistades. El baile resulta ser una muy buena forma de relacionarse y de comunicarse, por lo menos en mi experiencia. Les encanta bailotear, y la música es de lo más marchosa. Ah, fliparéis si os digo que música está de moda aquí: el reggaetón! Baila morena, le gusta la gasolina... Lo digo en serio. También han inventado una historieta mezcla entre el reggaeton y la música india... no está mal, yo lo bailo, aunque no me emociona especialmente... El baile rompe también los rígidos esquemas de las relaciones entre mujeres y hombres, entre indi@s y occidentales. Da la oportunidad de conocerse sin hablar el mismo idioma y de compartir sin ofender protocolos. El DJ del tejado venía acompañado de su pequeño ayudante, un go-go de lo más simpático el con el que Luis y yo hicimos muy buenas migas. Ente baile y baile se me ocurrió que tenía que pintarme con henna: las mujeres estaban en el salón dándose henna, hablando, cantando también. La henna es un ejercicio de paciencia increíble. La novia espera y practica la paciencia, cuando te ponen la henna tienes que estarte quietecita durante varias horas, luego, no puedes lavar platos ni hacer nada para mantener el dibujo. Con mi baile un dibujo se convirtió en un pegotillo... pero que me quiten lo bailao. El tema de esperar y estar en plan chill out hablando con la familia pero por obligación un poco me recordó a la boda china en la que estuve el año pasado. Al día siguiente era la boda. Por recomendaciones de varias chicas indias de lo incómodo que puede ser un saree, al final decidí no ponerme uno e ir con un conjunto hecho para la ocasión en la sastrería del barrio. En la boda mucha comida, rituales de bienvenida, de fotos, de llegada de la novia que parece una muñeca, todo coloreado de los maravillosos sarees de mujeres indias de todas las edades y tamaños. Nos miraban con curiosidad, como nosotr@s a ell@s.
Otras cosas de las que me gustaría hablaros más tranquilamente es de la vida cotidiana en la casa de mi hermano: como funciona una lavadora semiautomática, como es una casa en que la luz se va en cualquier momento, lo importante que puede ser el aire acondicionado y tener ventiladores en el techo en cada cuarto...
El miércoles después de ir al Birla Mandir, me dí una caminata hasta Connaught Place sin querer y queriendo. Ningún rickshaw me cogía por estar demasiado cerca entre comillas, y luego decidí patearme las calles de Delhi para ver como era. La ironía es que una blanquita pateandose la suciedad de Delhi, pudiendo pagar un ricki no es ni medio normal, con lo cual a cada dos minutos se paraba un ricki o un cicloricki para llevarme. Y me hacían buenos y tentadores precios. Cuando les hacía el ademán de que quería andar, me seguían unos metros como si esperaran que me fuera a arrepentir... o si se tratara de una estrategia de regateo más... Una vez en Connaught place vi tiendas, y más acosadores para llevarme a¡su tienda, me querían llevar de shopping... ¡no gracias, no quiero ir de shopping!
Voy rodeando la plaza y de repente se me acerca ella, me pide dinero... no me fijo mucho al principio, veo que la piel la tiene descolorida... luego la miro mejor, y me doy cuenta que es la lepra que ha tomado su cuerpo, que su cara no tiene expresión y sus ojos no tienen párpados ni tiene pómulos y que su pelo no empieza en la frente y que sus manos se están despedazando al tiempo que mi corazón se siente impotente roto y culpable por estar sana y tener servicios sanitarios que me atiendan por una absurda caries... le doy dinero y me bendice con su mano leprosa, que en ese momento me parece lo único importante del mundo. Me siento fatal y me siento peor porque mi única acción es sentirme mal y mi siguiente dilema vital es elegir la próxima tienda en la que me voy a meter, donde me van a abrir la puerta y me van a regalar aire acondicionado y me van a sonreír y yo voy a sentirme mejor si me compro algo y me olvido de la lepra y de la mujer y de su bendición y de sus ojos desencajados ...
Cuando llegué a casa mis pies estaban llenos de mugre. Hacía tiempo que no usaba esta palabra. La mugre de la calle reluce en la limpieza de los templos.l En los umbrales se paraliza la suciedad, y la limpieza de cuerpo y alma reinan. Es así de extraño y contradictorio. En el templo, la hesvástica por todas partes, simbolo ario, budista, védico, que representa el ciclo de la vida y que Hitler se apropió para reclamar la pureza de una raza creada a medida de su locura racionalizada. James, el inglés de Humayun, me contó que hay gente en la India que admira a Hitler por usar la hesvástica sin saber que había detrás... no estoy muy segura de poder dar crédito a esto.... tremendo.
El ferrocarril: la burocracia sobre railes más grande jamás creada. Horas y horas lidiando con una página de internet muy moderna, para que al final, después de miles de intentos, te quedes con las manos vacías... pero en India todo es posible, no hay que desesperar. Otra aventura de ver para creer es abrir las bolsas de patatas fritas constituye todo un reto para cualquier occiental, no hay manera de hacerlo sin hacer un buen rato el ridículo. Al parecer le pasa a todo el mundo al principio. Otro día os tengo que contar del tráfico, de la religión y de algo tan importante como la comida. Merece todo un capítulo, con Luis al lado haciéndosele la boca agua. Por cierto que Luis, Zulima y sus amigos, especialmente Manoj me están tratando muy bien y me siento muy adaptada. Manoj habla perfectamente español y es un encanto. Nos lleva y nos trae en su coche que es como su novia, eso dice, y piensa en planes chulos para la visitante, me ayuda con las burocracias y deja que le de la plasta con una sonrisa. Ya le queda poco, porque el Domingo Sandra y yo nos piramos de tour turístico por el Rajastán. Empezamos en Agra, y el plan es terminar el Jaisalmer. Ya os contaré, es la India de los Rajputs y los Maharajas, los palacios y los camellos...
Comentarios bienvenidos, como siempre. Un abrazote desde un país increíble.
Escribo en color diferente, siento en colores diferentes... estoy en lugar diferente, transportada a otro tiempo y otra dimensión. Aquí los ritmos de la ciudad se chocan con Krishna, Shiva, Hanuman... El sistema de castas ahoga un movimiento de independencia y liberación nacional único en el mundo. La pobreza de l@sniñ@s de las calles nos grita que no podemos quedarnos así, que hay que hacer algo.
Llegué y el calor me envolvió húmedo, hidratando mi piel con contaminación desconocida. Luego pasé a ser la blanquita exótica, por la forma de vestir y mi piel pálida, andares y movimientos europeos. También por asociación significa que tengo dinero, y depende de quien y como me mire, debo ser rica, las rupias se me salen por los bolsillos. Es cierto que el euro anda poderoso y lo que haces con unas rupias en India no lo haces con euro en España. No es sólo el dinero, son otras cosas... La sensación de ser "la otra" no se apaga nunca del todo, pero si se acaba por difuminar con las sonrisas, los intentos de comunicación y de entender los esquemas de l@sun@s. Ellas son guapas, de tez oscura y algunas sorprendentemente clara, se adornan y visten con colores y telas maravillosas. Se colocan el sari de forma que parece cómodo, sencillo, práctico. Miran con curiosidad. Ellos resultan entre amables, curiosos y algo intensos con la mirada. Visten más occidental que muchos turistas que queremos indianizarnos, si existe esa palabra. En cuanto a vestimenta la división que percibo es la siguiente las mujeres: gran mayoría que visten de forma tradicional, con telas y colores como los de las fotos de la India que casi tod@s conocéis; mujeres que mezclan en plan moderno lo más indio con lo más "europeo"; los hombres, que van a la occidental casi todos, menos los sadhus; y luego nosotr@s turistas y expatriad@s, entre el occidentalismo rampante y el intento de resultar étnic@s sin conseguirlo demasiado. Tod@s con nuestro particular encanto. Según he escuchado, la vestimenta, en especial de las mujeres, es diferente en función de la casta.
Las castas existen a pesar de estar abolidas por la Constitución. Los apellidos, tu forma de vestir, tu trabajo, tu acceso a la educación, con quien puedes y no puedes relacionarte, y cómo...
La comida está bien, he comido mucho y variado, solo recuerdo que las patatas al estilo kashmir no son lo mío.
Old Delhi: caos, mogollón, Templo Sikh. Quitarse los zapatos, bañarse los pies con agua para purificarse, hombres y mujeres han de taparse la cabeza antes de entrar. Me pregunto de dónde viene lo de taparse la cabeza, la importancia de los velos, los pelos, las pelucas, los peinados... en tantas y tantas culturas simboliza siempre algo muy importante. Los hombres sikhs llevan turbante siempre, y si van en moto, no tienen que ponerse casco, por llevar turbante. He leído que todos los sikhs se apellidan Singh. El Punjab es de dónde son los sikhs. He probado el yogur lassi dulce, típico del punjab, riquísimo.
Hubo un intento frustrado de comprar un billete de tren, con soborno incluído. El camino hacia el señor embadurnado en aire acondicionado nos lo iban señalando varios personajillos distribuidos estratégicamente en el párking, la estación de tren y la calle. Ya nos extrañaba que resultara gratis.
Salir por la noche de marcha es una aventura, especialmente si eres chico. Resulta que en las discotecas de Delhi hay que entrar en "pareja", y con el déficit femenino esto se traduce en que a las puertas de las discotecas los grupos con mujeres "de sobra" se cotizan. De repente se te acercan nuevos amigos para que pases con ellos el umbral. No puedo evitar sonreírme ante lo macabro de la paradoja: la violación del derecho a la vida de las mujeres a través del feticidio y el infanticidio de niñas, ha resultado en la discriminación de los hombres para acceder a una vida social más plena... De las pocas discriminaciones que sufren los hombres por el hecho de serlo, tiene su raíz en la desconsideración total a la vida de las mujeres por parte de toda una sociedad. Y diréis, ahora que. Me gusta la música y el baile, especialmente el del punjab, banghra y bollywood claro.
He ido a la Universidad Jawaharlal Nehru, al Sur de Delhi. Son edificios pequeños, marrones y rojos, desperdigados en un bosque, unidos por caminitos calurosos. Había muchisimas mariposas grandes, de color amarillo clarito. Mariposa en hindi: tiri tiri???
Y os tengo que hablar de Jagori, donde tienen un Centro de Documentación Feminista bastante interesante. No está informatizado, pero los libros que tienen si que están a la última.
Glipmses of World History es el libro de Nehru que me compré en el Khan Market, son las cartas que le escribió a su hija Indira Gandhi desde la cárcel, en las que hace un recorrido por la historia de la humanidad a la vez que deja caer perlitas de su concepción de lo que es/debe ser el ser humano.
Por problemas informáticos no he podido publicar esto antes... lo escribí durante mi primera semana y no he querido cambiarlo... disculpad el caos en la redacción y la falta de hilo conductor... refleja las sensaciones caóticas de los primeros días...
Estos días han sido muy intensos a muchos niveles. Se celebró en la Universidad Complutense el X Congreso Mundos de Mujeres y allí que fuí. No pude estar al 100% por cuestiones de salud. Digamos que estuve al 70%. Además, ¡el logo del congreso es una mariposa echando a volar! ¿más razones para ir?
Era la primera vez que asistía: una oportunidad única para intercambiar experiencias, perspectivas y compartir aprendizajes con mujeres muy diferentes y a la vez muy iguales. Lo que nos unía a todas, entre muchas otras cosas, el lema del Congreso "La Igualdad no es una Utopía". El primer día yo continuaba enferma, y no pude asistir a todas las ponencias. Me perdí a mi queridísima y admirada Nawal Al-Sadawi (en realidad hay que empezar a llamarla Nawal Zena Al-Sadawi, según nos dijo porque ese era el apellido de su madre). Menos mal que la había escuchado en la Casa Árabe de Madrid hacía poco. Conocí a Natacha, una chica de Croacia y que luego no volví a ver en el resto de los días del Congreso. Coincidí con Argelia, periodista, y Pamela, que estaba en el voluntariado. Empezaba a sentirme en casa. Por la noche, el concierto de Chambao con Samina, que le encantan. Estuvo muy bien, en el Jardín Botánico de la Universidad Complutense. Un plan muy chulo, más cultural y social.
El segundo día Marisol se incorporó. Había tantas cosas por ver y por conocer. Decidimos ir a ponencias de Derechos Humanos, escuchar cosas que nos costarían más escuchar en otras ocasiones y seguir aprendiendo. En el Curso de Formación de Formadores/as de DDHH habíamos escuchado el testimonio directo de un defensor de los derechos humanos en el Sáhara Occidental. La situación de violación de derechos humanos en las zonas ocupadas por Marruecos es gravísima, y la mayoría de la opinión pública española desconoce lo que verdaderamente ocurre. Y teniendo en cuenta la parte de deuda histórica que le toca al Estado español, comprenderéis nuestra preocupación. En el curso todos nos quedamos muy afectados y tratamos de pensar estrategias para contribuir en algo. Por eso Marisol y yo fuimos a "La violación de Derechos Humanos en las zonas ocupadas", conferencia-testimonio de Sultana Jaya. Ocurrió que empezamos a buscar un aula inexistente en una Facultad existente. Sultana Jaya y Zahra Ramdán, las ponentes de la mesa, llegaron y la conserje de la Facultad de Odontología sólo decía: "Están todas las salas ocupadas. No podemos hacer nada". Por fin Marisol habló con alguien que dió una solución. Llegamos a un aula. Se nos unieron dos personas que no hablaban español, así que se constituyó una mesa improvisada bilingüe español/inglés. Sultana traía documentos gráficos de la tortura que sufrió a manos de la policía marroquí. Perdió un ojo porque un policía se lo arrancó con un palo. Ahora tiene un ojo artificial. La indignación de las participantes frente a las violaciones de ddhh en las zonas ocupadas del Sáhara Occidental iba "in crescendo". Al final del turno de preguntas, Asunción propuso que solicitáramos al X Congreso Mundos de Mujeres un pronunciamiento expreso a favor de la causa saharaui. Entonces todas estuvimos de acuerdo y comenzamos a consensuar a quien le vamos a pedir que. Y ponerlo por escrito. Así lo hicimos. Un primer borrador improvisado se leyó y se aprobó por las presentes. Margaret después me recordó por los pasillos que había que impulsar la propuesta. Y mientras el Congreso continuaba por otras vertientes: escuchamos de las representaciones simbólicas de la violencia contras las mujeres en la frontera de EEUU con México. Especialmente impresionante el trabajo del colectivo Malaleche. Como los temas de educación me interesan mucho, estuve en una mesa de educación: lo mejor fue escuchar a Mei H. You, profesora taiwanesa del Graduate Institute of Gender Education, hablar de como incorpora en sus clases el tema del "amor" (amor íntimo, de pareja) para poner de relieve las relaciones de género. Me encantó: ¡quiero ir a sus clases!. En otra de las Mesas: "Mujeres en Prisión", escuché a una abogada y una voluntaria que trabajan por los derechos de las mujeres en prisión en Canadá, de la Canadian Association of Elizabeth Fry Societies. Han desarrollado un programa de empoderamiento legal y de educación en derechos humanos solicitado por las propias presas. Nos contaron la grave situación de las mujeres presas (condiciones de aislamiento y alta seguridad a mujeres indígenas por ser "altamente peligrosas", denegación de permisos y de otras solicitudes de mejora de la vida en la cárcel sin justificación). Si, también en Canadá se violan los derechos humanos de las mujeres presas.
Y con tanta vuelta a las neuronas feministas, después de tanta indignación y desconsuelo, necesitabamos "cambiar el chip". Lina y yo fuimos al Taller de autoestima y empoderamiento de género, a cargo de la Asociación Lilith. Estuvo muy bien. Descubrimos cuales son los derechos asertivos: entre otros, tengo derecho a no justificarme siempre, o a no responder... interesantísimo. Los pegaré aquí pronto.
En una de las ponencias, habló una abogada húngara sobre las esterilizaciones forzosas a mujeres gitanas en Hungría, República Checa... Han llevado el caso de Hungría ante el Comité de la CEDAW (siglas en inglés de la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación de la Mujer) y lo han ganado. Y ¿ahora qué? Pues que el Gobierno húngaro pasa de la resolución del Comité (para más información ver: European Roma Rights Centre)
Tras muchos trotes, comidas rápidas en la Facultad de Medicina y re-aclaraciones de la programación, llegaron las sesiones de conclusiones: Feminismos y Derechos Humanos en la Facultad de Ciencias de la Información.
En la sesión de Feminismos la práctica totalidad de las intervinientes hablaron de los problemas de organización del Congreso, y aunque hubo intervenciones que hablaron de los problemas específicos que nos encontramos las feministas a día de hoy, esperaré ansiosa las conclusiones para ver que salió de la mesa.
Después de las conclusiones de feminismos comenzó la de derechos humanos. Ya estaba el documento en limpio, habíamos añadido los comentarios de la compañera Aminatou Jaidar en relación al Informe de la visita a las zonas ocupadas por parte del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y las más de 500 personas que permanecen en paradero desconocido. Podéis ver el documento de las conclusiones completo en el blog de la Asociación de Mujeres Saharauis en España. Aminatou contó su experiencia de persona perseguida y torturada en las zonas ocupadas por defender pacíficamente los derechos humanos de su pueblo y de las mujeres saharauis. Habló llenando de humanidad y dignidad la sala. Sus gestos y su semblante, tranquila y segura, fueron una lección de lucha para todas. La verdad y la justicia está con ella y con su pueblo. Y lo que parece olvidar la "comunidad internacional": el Derecho y la legalidad internacionales.
También he de mencionar, en otro orden de cosas, que se acordó exigir al Gobierno camboyano que tome todas las medidas oportunas para encontrar a Shokny Chhun,la hija de Sophia, una de sus más estrechas colaboradoras, y que ha sido secuestrada probablemente en represalia al trabajo de su madre. Dicho hecho fue denunciado por Somaly Mam en la sesión plenaria del primer día.
Confieso estar todavía procesando mucho de lo vivido. Fue muy intenso, recibí y compartí muchas cosas. La próxima edición del Congreso será en Ottawa, Canadá en el 2011, y estaría muy bien poder ir.
Especialmente interesante, sobre uno de los temas de fondo el de los RECURSOS NATURALES del Sáhara Occidental: Western Sahara Resource Watch (en inglés y también en español)
¡Espero vuestros comentarios, ideas y propuestas creativas-solidarias!
Resulta que hoy es el día de internet. No se quien lo ha decidido ni porqué. No se que significa ni que consecuencias tiene... más allá de el empujoncito moral que me da para que me siente a escribir aquí y a reflexionar un poco y compartir.
Internet es un arma de mil filos: quiero hablaros de una que me interesa especialmente: como difusora de información y de denuncias de injusticias a lo largo y ancho del globo. Hoy una violación de derechos en un supuesto lugar remoto del mundo, y que antaño se amparaba en la impunidad del silencio y de la desinformación, puede darse a conocer al momento. En caso de resultar impune o no generar reacciones domésticas, la sociedad civil - término por comentar- y demás actores de las sociedades democrácticas internautizadas podemos empezar a revolvernos en nuestros asientos, en nuestros ordenadores, maquinar y actuar. Para sacarle los colores a l@spoderos@s de turno (es extraño pensar en "las poderosas de turno", sin embargo alguna existirá como excepción a la regla y por ello debo arrobar el asunto por raro que parezca).
En estos días me vengo enterando y preocupando por el que se llama FEMINICIDIO o FEMICIDIO en México y Guatemala. Tuve la oportunidad de asistir a un curso sobre el tema y de escuchar a Marcela Lagarde recientemente. En el curso vimos un video demoledor, asistieron ponentes que nos pusieron en situación, mujeres víctimas y mucho material por asimilar. Quisiera poder transmitir la injusticia que se está cometiendo. Quisiera saber describirla desde sus indicadores, sus raíces, sus orígenes, sus patrones, sus datos, sus consecuencias, sus posibles soluciones, los culpables... Quisiera recoger en este pequeño espacio la frustración y dolor, marcarlo con las palabras justas e hilar finamente la red desde la perplejidad hasta la acción, para activar vuestras fibras y llevaros a algún sitio desde donde cambiar las cosas. Os imaginaréis por lo que os cuento que no puedo. Ni quiero. Prefiero dejaros aquí las referencias de aquéllo que otr@s ya han expuesto y analizado tan bien y no repetir números y lugares sin demasiado atino.
Lo que si os diré es que no pararemos aquí. Nos documentamos, nos unimos, nos abrazamos y decimos "No más violencia contra las mujeres".
Para quienes quieran saber más de la violación sistemática e IMPUNE de los derechos humanos de las mujeres en Guatemala y México:
Inevitable: en la vida continuamente nos hemos de despedir de personas, cosas, lugares, situaciones, libros, perfumes y colores... y hemos de aprender a despedirnos. Hacerlo bien es difícil, es todo un arte. Requiere conciencia, distancia, ternura y fuerza... En resumen mucha sabiduría interior y por supuesto, haberse despedido mal otras veces para aprender las lecciones... También queramos o no, nos despedimos de nosotr@s mism@s todos los días: mudamos de piel, de pensamiento, de lecciones aprendidas y de maneras de ver el mundo. Hemos de saber cuándo hay que despedirse del dolor, de la tristeza y también de las alegrías...
¿Vale simplemente con decir "adiós"? ¿Cuándo sabemos que es el momento de despedirnos? ¿Habéis sentido alguna vez que vuestro estómago necesita hablar, que tiene algo que decir? Muchas veces nos está diciendo: hay que despedirse, ha llegado el momento. No sirve de nada mirar para otro lado, pensar que el estómago está pachucho por lo que cenamos ayer. Cuando le escuchamos, dejamos que hable a través nuestro, todo encaja. Despedirse es ser consciente del ciclo de la vida y no tenerle miedo.
Despedirse bien: cerrar bien la puerta, llevándonos con nosotr@s lo que nos ha transformado, lo que queremos que sea parte de nuestra vida, más allá de lo que quedó atrás o fuera de nosotr@s. Cerrar bien la puerta, con candado si hace falta, después de haberlo colocado todo bien, haber hecho inventario de lo que dejamos atrás y nos llevamos, de lo que no queremos volver a ver o tener o vivir, y honrar aquéllo que nos enseñó y nos hizo vivir la vida. Cerrarlo bien, con paciencia, sin prisas, pero sin pausas. Saber cuándo algo está llamado a formar parte del pasado, y no temer a las transformaciones y evoluciones que puedan darse. Despedirse a veces significa atreverse a perdonar o a no perdonar, a decidir olvidar o no olvidar... Pero de aquí en adelante, será otra cosa. Las buenas despedidas son agridulces, como en la naturaleza. Nos despedimos tristes de esta maravillosa primavera, sabiendo que llegarán otras y que así tiene que ser. Despedirse es algo íntimo y que no tiene casi nada que ver con lo que nos diga el mundo... algo se fue hace tiempo pero nuestra alma nunca se despidió. Nunca es tarde para despedirse o para terminar de despedirse bien.
Despedirse requiere tanto amor a un@ mism@ y tanto arte como dar la bienvenida. Sin embargo, son verbos diferentes. Despedirse parece más activo y reflexivo, más intimo. No se dice "dar la despedida". Dar la bienvenida, ¿qué significa? estar dispuest@ a dar-se y a recibir; "bienvenida" "bienvenido", algo que ha venido bien, que está bien que llegue a nosotr@s. Para que algo llegue, hay que darle tiempo, y que haya hueco, en nuestro corazón, en nuestra mente, en nuestro tiempo y en nuestro espacio... si todo anda lleno, será más complicado hacerle sitio y reconocerlo, hacer una fiesta cuando llegue.
¿Cómo saber cuándo algo o alguien ha de ser bienvenid@ en nuestra vida? ¿y cuándo darnos la bienvenida a nosotr@s, a nuestro cambio de pieles, de mentalidad, a nuestras alas, a nuestra evolución que se presenta inevitable? De nuevo el estómago. Cuando comienza a sentirse flotar, algo ha cambiado, y hay que saber darle la bienvenida. Honrar lo nuevo, no tener miedo, darle gracias a la vida y saber que lo que ha llegado es para bien. "Bienvenido", "Bienvenida". Puedes pasar, puedes quedarte y puedes irte.
En mi vida me he tenido que despedir muchas veces de personas, cosas, lugares, de formas de pensar a las que un día les dí la bienvenida. Seguiré haciéndolo. Esa es la vida. Aqui sigo aprendiendo a hacerlo: no es fácil pero tiene su magia. Las bienvenidas son maravillosas, y nunca se sabe cuándo se convertirán en despedidas.