
Hace seis meses que no me sentaba a cuidar de este espacio. Supongo que es una parte de mi. Como cualquier otra, si no la cuidas, se enferma. Entra en estado de desnutrición. Pide ser alimentada , mientras miramos para otro lugar. Estamos demasiado ensimismadas alimentando la barriga de las excusas: "tengo mucho trabajo"; "ahora no es el momento, realmente no tengo nada que contar"; "mañana, mañana me pongo"; "necesito cierta perspectiva"...
La verdadera, única, auténtica excusa es la que duele y a la vez alivia escuchar-se-me (por eso sabemos que es la verdadera) : "Cuando escribo, soy auténticamente. Sólo merece la pena decir la verdad que fluye. No estás preparada para escucharla, y por tanto no puedes escribirla".
En general no es que tenga nada que ocultar. Más bien desconecto de mí misma, esperando que esa mi misma cambie... se vuelva más interesante, más creativa, menos brutal, algo más sofisticada y más segura supongo... Me pregunto si pretendo ser "otra-mi misma". Lo cual es sumamente injusto, al fin y al cabo llevo gran parte de mi vida en esta gran confusión, siendo/descubriendo esa otra misma tratando de conectar/ser mi misma. Reconozcámoslo: son procesos que llevan su energía. Resulta irónico. Abrir el blog para volar, orgullosa de mis alas... Resulta que empiezan a salirme y quiero quedarme en casa, escondida debajo del edredón.v
Habrá que ir de nuevo en pos del I-Ching, de Clarissa, de Bruce Lee, de Jodorowsky, de la poesía cotidiana, de la provocación de la vida y abrazarla. Habrá que reconocerse tal cual, y empezar a fluir sin miedo. Habrá que pensar que estamos aqui para simplemente ser lo que somos y dejarnos de tonterías. Habrá que sacar la música interior, reírse a carcajadas de una/otra misma y empezar a soltar lastre... ¡para poder volar ligera de equipaje!