viernes, 28 de noviembre de 2008

cuando aparezcan los demonios

Cuando aparezcan los demonios hay que estar preparada.

Hay tantos tipos de demonios:
  • Algunos acechan en grupo, de repente, estás rodeada. Hay que aprender a reaccionar con firmeza y tranquilidad. Hay que acabar con todos ellos. Si no es así, sabemos que volverán, y quien sabe si no se habrán reproducido.
  • Otros vienen solos, prefieren atacar tranquilamente, se quedan un buen rato y resultan engañosos. ¿Es un demonio o no? Cuando descubres que lo era, ya puede ser demasiado tarde.
  • Hay demonios nuevos y viejos. Con los nuevos es fácil al principio: si los reconoces, sabes que son nuevas trampas con diferente apariencia. En cambio, si dejas que se queden un tiempo, ya empiezan a ser peligrosos. Los viejos son menos frecuentes, el problema es que cuando aparecen, parece que les tengamos cariño. Casi no queremos despedirnos de ellos porque nos surruran al oído historias de quien fuimos, de quien hubiéramos podido ser... engañosamente nos llevan a un terreno blando y seguro, donde conocemos al enemigo y por eso nos acomodamos. Aunque nos atraviesen el alma con sus dardos, son dardos dulces que reconocemos...
  • Hay demonios de los demás y demonios nuestros. No son peores ni mejores. El problema es cuando se confunden y se van de fiesta juntos.
  • Hay demonios del pasado, del presente y del futuro. Son diferentes generaciones de un mismo virus. Si te has enfrentado a los del pasado, los del presente parecen empequeñecer. Los del futuro se alimentan de los del pasado y del presente.
  • Los demonios de la noche y los del día. Los de la noche atacan en la soledad. Los del día aparecen en boca de otras personas, incluso de nuestros seres queridos.
  • Hay demonios que se están experimientando a sí mismos. Aparecen en un sueño y luego en tres dimensiones. Toman diferentes formas. Se alían con otras fuerzas.
Como preparse para cuando vengan:
  • Venir van a venir. Es inevitable, simplemente hay que concienciarse y armarse al máximo. Espero en que llegará un día en que venzamos a nuestros demonios del pasado y del presente y simplemente tengamos que hacer gestión preventiva/vacunarnos de vez en cuando para los del futuro... pero esto no lo se todavía.
  • Hay que luchar con todas nuestras fuerzas, físicas, mentales, espirituales, psicológicas. Hay que estar sana, tranquila, en equilibrio, con la vista y el oído agudos.
  • Ponerles nombre, reconocer al enemigo es importante.
  • Luchar, luchar y luchar. No darse por vencida nunca.
  • Si se pierde una batalla, no se ha perdido la guerra.
  • Perdonarse a si misma les hace adelgazar un montón; les quita fuerza para la próxima vez que ataquen.
  • Hablar de ellos a veces les da fuerza, otras, se las quita. Esto hay que irlo aprendiendo.
  • Muchas veces, en la dureza de la batalla, un pequeño último esfuerzo, un detalle nimio cuando parece que no nos quedan fuerzas puede cambiarlo todo.
Ah, y recuerda que aparecerán en tu mejor momento...

http://www.youtube.com/watch?v=DkRLH7IHwaM